#FoodReview: Probamos la carta de BonaBrasa

Si hay un lugar en Ibiza donde las brasas son protagonistas absolutas, es Bonabrasa. Pero no esperes una parrilla convencional; aquí, las brasas o el fuego no es solo un método de cocción, sino un arte que realza cada producto con un toque gourmet.

Ubicado en pleno centro de Ibiza, en Avda. Isidor Macabich 66, Bonabrasa tiene un salón elegante e íntimo, con una decoración que invita a relajarse y disfrutar.

Su gran bodega de vinos es el complemento perfecto para una carta que se construye alrededor del sabor ahumado y profundo que solo la brasa puede ofrecer.

Fuimos a comprobarlo en primera persona y esta fue nuestra experiencia:

Experiencia BonaBrasa

Comenzamos con pan de pueblo a la brasa, crujiente y con ese toque ahumado que ya nos adelantaba lo que venía. Lo acompañan con tomate y ajo para restregar, un buen chorro de aceite de oliva y sal. Sencillo, pero delicioso.

Entrantes que sorprenden

Ensaladilla 14€
Calamar 18€ | Focaccia de escalibada 10€
  • Ensaladilla Bonabrasa: Olvídate de la ensaladilla tradicional. Aquí, las patatas pasan por la brasa antes ganando profundidad, un ligero dulzor y un fondo ahumado que se siente en cada cucharada. Un homenaje a la sencillez bien hecha.
  • Focaccia con escalibada, bonito y anchoas: Un bocado de contrastes. La focaccia es esponjosa y con el punto justo de tostado, la escalibada aporta dulzura y el bonito, untuosidad. La anchoa lo cierra todo con su intensidad

  • Calamar ibicenco a la brasa con salsita para mojar pan → No es un simple calamar a la parrilla. La brasa le da esa textura perfecta: firme por fuera, suave por dentro, con un leve toque ahumado que se potencia con la salsa, en la que, por cierto mojando el pan.

Txuleta Vasca 42€

El plato fuerte: txuleta vasca con guarniciones inesperadas

La Txuleta Vasca llegó a la mesa con ese aroma irresistible que solo la parrilla puede lograr. La grasa se había fundido con precisión, creando un exterior dorado y crujiente que encerraba una carne jugosa, con el punto justo de resistencia al corte. Pero lo que realmente elevó el plato fueron sus guarniciones, que no eran simples acompañamientos, sino platos con identidad propia y sabores que me sorprendieron:

Zanahoria asada 12€

🥕 Zanahoria asada sobre burrata y especias → Puede que sea la guarnición, pero se siente como el plato estrella. La zanahoria, asada hasta que su dulzura natural se intensifica, se deshace con el mínimo esfuerzo. La burrata, fría y untuosa, equilibra con frescura, mientras que las especias aportan un punto aromático inesperado.

Puerros con romesco 9€

🌿 Puerros con romesco → Aquí el puerro deja de ser un secundario y se convierte en protagonista. El calor de la brasa lo vuelve cremoso por dentro y le da un ligero crujiente por fuera. Se combina con el romesco, que aporta profundidad y un leve toque de avellana tostada.

Tarta de queso

El cierre: postre e hierbas ibicencas

Cuando parecía que no podíamos comer más, llegó la tarta de queso. Y menos mal. Con un interior cremoso  y un equilibrio perfecto entre dulzor y acidez. Sin siropes ni falta que le hacía. Crujiente de galleta y lascas de queso para decorar.

Para cerrar la experiencia, un chupito de su licor de hierbas ibicencas casero. Intenso, aromático y con ese toque casero que te recuerda que, aquí, todo se hace con mimo.

 

 
 
 
 
 
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