#FoodReview: Probamos el omakase de Tora en Bless Ibiza Cala Nova

17 pases, 12 comensales y una barra donde cada bocado tiene su momento. Así es Tora, el omakase que aterriza este verano en Ibiza

7 Min Read

En Ibiza hay cada vez más restaurantes japoneses, pero no todos proponen lo mismo. Tora llega a BLESS Hotel Cala Nova con una idea muy concreta: una barra para doce comensales, un menú omakase de 17 pases y casi dos horas frente a Germán Quispe, el itamae que guía la experiencia.

Impulsado por el futbolista Mario Hermoso, Tora se ha convertido en uno de los conceptos japoneses más comentados de Madrid y este verano desembarca en Bless Ibiza Cala Nova en formato pop-up. Su propuesta gira alrededor del concepto japonés omakase, que podría traducirse como “ponerse en manos del chef”. 

En la práctica significa renunciar a la carta y confiar plenamente en el recorrido diseñado por quien está al otro lado de la barra.

Una experiencia cercana y sin rigideces

Nosotros llegamos unos minutos después de la hora prevista. Algunos comensales ya habían comenzado la experiencia, pero en apenas unos pocos pases Germán logró algo que solo se consigue con experiencia: unificar el servicio para que todos volviéramos a compartir el mismo ritmo sin que nadie sintiera que se había perdido parte de la cena.

Fue uno de esos pequeños detalles que dicen mucho más de lo que parece.

Durante todo el servicio se percibe un enorme respeto por el producto. Cada corte, cada elaboración y cada explicación tienen una razón de ser. Pero, al mismo tiempo, la experiencia está muy lejos de resultar rígida o excesivamente solemne. Y se agradece.

De hecho, una de las cosas que más nos sorprendió fue precisamente la cercanía. Entre pase y pase surgían conversaciones espontáneas, preguntas de los comensales y explicaciones sobre determinados pescados, cortes o técnicas. Germán respondía a todas las dudas con naturalidad, interesándose también por los gustos de quienes estaban sentados frente a él.

Esa interacción constante hace que la experiencia resulte dinámica y muy humana. Las casi dos horas de duración pasan con una facilidad sorprendente.

experiencia omakase tora ibiza

Diecisiete pases que evolucionan durante la cena

El menú servido durante nuestra visita estuvo compuesto por diecisiete pases.

La experiencia comienza con una sopa de tomate con ikura y aceite de nori, seguida de una vieira del Pacífico con salsa Toban Djan. Después llegan elaboraciones como el hamachi ahumado con tomillo o el tartar de toro con yema de huevo de corral y ponzu.

A partir de ahí, la sucesión de nigiris marca buena parte del recorrido: salmón flameado con miso dulce y lima, lubina con shiso, rodaballo con pesto de shiso verde, parrocha aburi, anguila a la brasa, toro ahumado o una combinación de atún, grasa de wagyu y caviar, entre otros.

Más que una sucesión de piezas de sushi, la sensación es la de recorrer distintas formas de trabajar el producto. Hay pases que destacan por la pureza de sus sabores y otros que sorprenden por las texturas que generan en boca. Algunos se recuerdan por lo que saben y otros por cómo se sienten. 

Y aunque gran parte de la experiencia gira alrededor de los nigiris, el conjunto está lo suficientemente equilibrado como para que la cena resulte completa. En nuestro caso, terminamos satisfechos y sin la sensación de que faltara nada.

Los bocados que más recordamos

Si tuviéramos que elegir dos pases que siguen rondándonos la cabeza después de la cena, serían el nigiri de wagyu y el de foie caramelizado con salsa de anguila.

Ambos comparten el equilibrio entre notas dulces, ahumadas y grasas que aportan profundidad sin resultar pesadas. Son sabores intensos, pero perfectamente medidos.

Fueron los pases que más comentamos al terminar la experiencia y los que mejor representan esa evolución del menú hacia registros cada vez más complejos e intensos.

El cierre llegó con un mochi de té verde que merece una mención aparte. No solemos ser fans de los mochis, acostumbrados quizás a versiones mucho más comerciales, con texturas excesivamente gomosas y dulces, este sin embargo fue una agradable sorpresa. La ración era generosa, la mousse de té verde del interior aportaba frescura y el conjunto resultaba ligero pese a llegar después de dieciséis pases.

¿Vale la pena? ¿Cuánto cuesta el omakase de Tora en Bless Ibiza?

La experiencia tiene un precio de 150 euros por persona y las bebidas se sirven aparte. Es una cifra que sitúa a Tora en el terreno de las propuestas gastronómicas especiales, más cerca de una cena-evento que de una salida cena japo más.

Pero el interés de este pop-up no está solo en el formato exclusivo ni en la lista de productos. Está en cómo aterriza en Ibiza una tendencia que ya tiene peso en ciudades como Madrid: barras pequeñas, menús cerrados, cocina directa frente al comensal y una relación más cercana entre quien cocina y quien come. En la isla, este concepto lo desarrolla n muy pocos, como el galadornado Omakase by Walt. 

Tora llega a una isla donde la cocina japonesa cuenta cada vez con más presencia, pero lo hace desde un lugar distinto. No compite tanto con el restaurante japonés tradicional como con esa nueva forma de entender la gastronomía como relato, ritmo y observación.

Después de vivirlo, queda la sensación de que su mayor acierto está en no convertir el omakase en una ceremonia inaccesible. Hay técnica, producto y precisión, sí, pero también conversación, cercanía y una puesta en escena que permite disfrutar sin sentirse fuera de lugar.

En ese equilibrio encuentra Tora su espacio en Ibiza. A nosotros nos ha encantado.

Tora Ibiza en BLESS Hotel Ibiza

📍 BLESS Hotel Ibiza, Cala Nova

📅 Disponible desde ahora y hasta septiembre

🍣 Experiencia omakase de 17 pases

👥 Barra para 12 comensales por servicio

💶 Precio: 150 € por persona (bebidas aparte)

👨‍🍳 Itamae: Germán Quispe

🔗 Reservas: a través de BLESS Hotel Ibiza

Etiquetado en:
¡Compártelo!