Estos son los bares y restaurantes más antiguos de Ibiza que debes conocer

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En la última década, Ibiza ha sido testigo del auge gastronómico con la llegada de chefs de renombre, la apertura de restaurantes de vanguardia y la constante transformación de su escena culinaria. Pero entre tantas aperturas (y cierres, todo hay que decirlo), hay algunos lugares que se han mantenido inalterables, ofreciendo algo mucho más valioso que una carta moderna o una estrella Michelin: una historia enraizada en la isla.

Estos bares y restaurantes no solo han sobrevivido al paso del tiempo, sino que han llegado a convertirse en auténticos emblemas de la vida en la isla. Hoy te invito a recorrer conmigo cinco de estos lugares, donde hay historias en cada rincón y recuerdos detrás de cada barra.

comida bar san juan ibiza

1. Bar San Juan (1874)

Con casi 150 años de historia, el Bar San Juan, en el barrio de La Marina, es otro de esos lugares que conserva intacto su espíritu original. Fundado en 1874 por un vecino de Sant Joan, este restaurante comenzó como una fonda donde marinos y campesinos encontraban cama y comida. El comedor en la planta baja sigue sirviendo platos tradicionales a precios que parecen haberse congelado en el tiempo. No admiten reservas y su lista de espera es legendaria, pero la espera vale la pena para sumergirse en un espacio que conserva la decoración y la sencillez de hace un siglo. Un verdadero viaje al pasado en pleno corazón de Ibiza.

ban can pou ibiza

2. Bar Can Pou (1878-1886)

Can Pou, considerado el bar más antiguo de Ibiza, nos transporta a una época en la que la ciudad extramuros comenzaba a crecer y el puerto de la isla era un hervidero de actividad. Este pequeño bar, cuya apertura data entre 1878 y 1886, ha sido un testigo mudo del paso de los años. En aquellos tiempos, se erigía junto al recién construido Mercat Vell y Sa Peixeteria, en el corazón del bullicioso puerto. Hoy, Can Pou sigue siendo un lugar de encuentro para quienes buscan ese aire nostálgico de la Ibiza de antaño, con un ambiente que parece resistirse al paso del tiempo pero resurgiendo cada tanto con nuevas administraciones y gerencias.

3. Bar Anita (Can Pep Benet, 1876)

El Bar Anita, en San Carlos, tiene una historia especial. Fundado en 1876 como tienda de ultramarinos y pequeño bar bajo el nombre de Can Pep Benet, este lugar se transformó en un icono durante los años 60, cuando se convirtió en el punto de encuentro de los primeros hippies que llegaban a la isla. Pero mucho antes de eso, era el lugar donde los vecinos del pueblo acudían para comprar productos básicos y, por supuesto, degustar las famosas tortillas que aún hoy siguen siendo el alma del lugar. Su terraza, con vistas a la iglesia, sigue siendo un lugar de encuentro para locales y visitantes que buscan la auténtica Ibiza.

Can Cosmi visto desde la Iglesia de Santa Inés

4. Can Cosmi (1951)

En el pequeño pueblo de Santa Agnès, rodeado por los almendros en flor del Pla de Corona, se encuentra Can Cosmi, otro clásico de la isla. Fundado en 1951 como colmado y bar, este lugar era el centro de la vida cotidiana para los vecinos que acudían a vender su cosecha de almendras y algarrobas, o simplemente a tomar un chato de vino. Con la llegada de los primeros turistas, María Costa, fundadora del lugar junto a su esposo Pep Boned, comenzó a preparar sus famosas tortillas de patatas y verduras, que rápidamente se convirtieron en una tradición. Hoy, sus hijos Juanito y Toni llevan las riendas, pero el ambiente de taberna de pueblo sigue siendo el mismo. Y no olvides asomarte al colmado anexo, donde todavía puedes comprar productos locales como alpargatas y cestas tradicionales.

Bar costa santa getrudis ibiza
La terraza de Can Costa, en Santa Getrudis siempre tiene fila de espera

5. Bar Costa (1955)

Ubicado en el encantador pueblo de Santa Gertrudis, el Bar Costa es uno de los favoritos entre los locales desde 1955. Aunque a primera vista parece un simple bar de bocadillos, lo cierto es que este lugar esconde un tesoro gastronómico: sus famosos bocadillos de jamón serrano, que se sirven bajo los imponentes jamones colgantes que decoran el local. Este bar, con su ambiente rústico y sin pretensiones, ha sido testigo de las transformaciones de la isla y sobre todo Santa Gertrudis, pero sigue siendo fiel a su esencia. La terraza exterior sigue teniendo fila todo el año.

Otros rincones llenos de historia

Si bien estos cinco lugares destacan por su antigüedad, no podemos olvidarnos de otros bares y restaurantes que también forman parte del patrimonio culinario de Ibiza. Bon Lloc, en el pueblo de Jesús, es otro de esos establecimientos que han perdurado a lo largo del tiempo, desde 1965 sirviendo platos tradicionales en un ambiente acogedor con su inconfundible chimenea.
Y en Can Negre, el Bar Can Negre ha sido un punto de encuentro para los vecinos y trabajadores desde los años 60, ofreciendo tapas y menú del día y ese trato familiar que solo los bares de pueblo saben dar.

En una isla que cambia a un ritmo vertiginoso, estos lugares nos recuerdan que la esencia de Ibiza sigue viva en cada plato, en cada conversación compartida alrededor de una mesa, y en cada rincón de sus bares más antiguos. Si buscas una experiencia que trascienda modas y tendencias, no dudes en hacer una parada en estos auténticos tesoros.

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